miércoles, 8 de mayo de 2013

Morir


Todo es oscuro como la noche,
negra. Porque el negro es belleza.
Negro como sus ojos, y los míos.
Ojos que vigilan. Estaba ahí
sentada, iluminada por la sombra.
Amada por la sombra. Llorando
negro, con los ojos, llorando, con el pelo, con el corazón, llorando.
Entonces la piel se estremeció,    
la mano tembló. Mientras sueñan los vigilantes.
Y desechando temores, matando,
fusilando, eliminando,
desapareciéndolos...
Llore, lloramos, lloraron.
Ojos negros.

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